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Por
eso es tan importante realizar una correcta
recogida de las pilas, especialmente
las de botón, que son las más
contaminantes: una sola pila botón
de mercurio puede envenenar 600.000
litros de agua. Afortunadamente los
consumidores somos cada vez más
conscientes de que las pilas usadas
no son basura normal, sino un residuo
especial, tóxico y peligroso:
según una encuesta reciente de
la Organización de Consumidores
y Usuarios (OCU), un 90% de los encuestados
separa las pilas. Las echamos a contenedores
especiales, pero luego, ¿qué
se hace con ellas?
A
las de botón se les extrae el
mercurio para su reutilización.
En plantas de tratamiento de residuos
mercuriales, como la de Vaersa, en Buñol
(Valencia), las pilas son introducidas
en un destilador sin triturar y se someten
a altas temperaturas para que el mercurio
que contienen se libere en forma de
vapor. Ese vapor pasa después
a una cámara de combustión
donde las partículas orgánicas
arrastradas se oxidan con oxígeno
a una temperatura de 800 grados. Por
último, atraviesa unos refrigerantes
en donde se condensa y es recogido en
forma líquida. El mercurio que
se recupera no es mucho, pero tiene
una pureza del 100%.
Los
otros tipos de pilas se entregan a un
gestor autorizado de residuos peligrosos,
que se encarga de que sean transportadas
hasta instalaciones especiales donde
son introducidas en bidones herméticos
que se depositan en cámaras de
seguridad. De momento, no se hace mucho
más, pero parece que la situación
va a cambiar.
En
octubre del pasado año los principales
fabricantes de pilas de España,
responsables de la puesta en el mercado
de un 75% del total de pilas que se
comercializan, constituyeron Ecopilas,
la Fundación para la Gestión
Medioambiental de Pilas. Las seis empresas
fundadoras (Cegasa, Duracell, Energizer,
Philips, Kodak y Sony), agrupadas en
la comisión de pilas de la Asociación
Multisectorial de Empresas Españolas
de Electrónica y Comunicaciones
(ASIMELEC), pretenden a través
de Ecopilas implantar el primer sistema
integrado de gestión en el sector
electrónico. Su función
sería recoger, separar y reciclar
pilas y baterías al final de
su vida útil. Según Gonzalo
Torralba, secretario del Patronato de
la Fundación, «Ecopilas
tiene previsto poner en marcha esta
actividad tan pronto como entre en vigor
la nueva legislación que desarrolle
la Ley 10/1998 de Residuos en el apartado
relativo a pilas».
Los
hábitos ecológicos aconsejan
utilizar las pilas lo estrictamente
indispensable. Además de ser
una fuente de contaminación,
la energía que producen es 450
veces más cara que la de la red.
Las pilas recargables son una buena
opción; cuestan más pero
a medio plazo son mucho más rentables.
Sus fabricantes garantizan 1.000 recargas
e incluso una duración para toda
la vida. La mayoría de las pilas
recargables actuales carecen de mercurio.
De todos modos, busca la leyenda Libre
de Mercurio. Aunque contienen níquel
y cadmio, metales altamente tóxicos,
al no tener que tirarlas después
de un único uso, el daño
ecológico es menor. Las pilas
recargables de níquel-metal hidruro
son las menos nocivas para el medio
ambiente.
Si
tienes que comprar pilas botón,
elige las de litio, las de zinc aire
o las de óxido de plata, que
no tienen mercurio o tienen muy poco.
Nunca mezcles pilas nuevas con usadas.
Sólo lograrás reducir
la vida útil de ambas. ¡Ah!
Y jamás conectes una pila no
recargable al recargador porque puede
explotar. No se te ocurra quemar las
pilas, porque se desprenden los vapores
de los metales pesados, con el consiguiente
efecto nocivo inmediato para tu salud.
Y,
por supuesto, una vez utilizadas, no
las tires a la basura mucho menos al
inodoro. Algunas ciudades tienen contenedores
específicos ubicados en las calles,
mientras que en otras, el ayuntamiento
reparte cajas especiales por comercios
y centros públicos. Si en tu
ciudad no existe este tipo de contenedores,
deposítalas en el punto limpio
más cercano. Y si no lo encuentras,
habla con tu ayuntamiento para que adopte
alguna de estas medidas.
¿SABÍAS
QUE ?
En
España consumimos alrededor de
unos 322 millones de pilas al año.
Su fabricación consume hasta
50 veces la energía que generan.
Según Ecopilas, en España
se recogió en 1999 una cantidad
de 9.173.213 kg de pilas. La fundación
prevé un aumento de un 15% en
2001, que llegaría hasta el 30%
en 2003, es decir, 11.925.177 kg.
De
todos los metales que contienen las
pilas el más peligroso es el
mercurio. Pero las pilas que más
mercurio contienen (hasta un 30% de
su peso), las pilas botón de
óxido de mercurio, tienen la
ventaja de que su curva energética
es constante hasta su agotamiento, lo
que a día de hoy las hace insustituibles
en los aparatos para sordos y marcapasos.
Desde
el pasado año, en España
está prohibida la comercialización
de pilas alcalinas cuyo contenido de
mercurio sea superior a 5 partes por
millón, pero las pilas botón
quedan excluidas de esta medida.
Fdo.
Paula Arroyo
CONSEJOS
E IDEAS SOBRE LAS PILAS... Y OTRAS BASURAS
Lo
primero que hay que plantearse es gastar
menos pilas. ¿Son realmente im-prescindibles
para nuestra actividad? ¿Cómo
podemos sustituirlas?
En
caso de necesitarlas, evitar las pilas
botón de mercurio, sustituyéndolas,
cuando sea posible, por pilas botón
de litio.
Evita
las pilas alcalinas, sustitu- yéndolas
por pilas salinas (las normales), pilas
verdes o pilas recargables. Estas últimas,
aunque también son muy conta-
minantes, duran mucho más tiempo.
Nunca
mezcles pilas nuevas con usadas. Sólo
lograrás reducir la vida útil
de ambas, ya que las nuevas pasan su
energía a las viejas.
Busca
pilas recargables de marcas reconocidas
y que tengan impresa la leyenda: Libre
de Mercurio (mercury free).
Cuando
vayas a comprar una calculadora o un
reloj, recuerda que existen calculadoras
de energía solar, y relojes que
funcionan con nuestro pulso.
Jamás
hay que tirar las pilas al inodoro o
al agua. Tienen un altísimo poder
de contaminación en el agua.
No
conviene amontonar las pilas en un solo
lugar. Es preferible desprenderse de
ellas poco a poco.. Todas juntas son
más peligrosas.
Nunca
las quemes. Esta práctica puede
tener un efecto nocivo inmediato para
tu salud, porque se desprenden los vapores
de los metales pesados.
Se
puede comprar un aparato recargador
de pilas (sirve para todas las marcas)
y una vez que la pila está totalmente
descargada, se las conecta por 3 horas
y quedan como recién compradas.
¡Qué
tal si no compramos tanto "cacharro"
que funciona a pilas! Alimentar la creatividad
de los niños y las niñas,
no necesita de tanto artilugio, sino
más bien lo contrario.
Jamás
conectes pilas no-recargables al recargador,
pueden explotar.
¡Hagamos
un pequeño esfuerzo! ¡A
partir de hoy no tiremos las pilas a
la basura! Las podemos almacenar en
casa, en los recipientes que te hemos
enseñado a fabricar en la página
anterior.
¿Qué
puedes hacer con las pilas almacenadas?
Hay algunos sitios donde las recogen:
Puntos Limpios, algunos comercios, en
el mismo CEMIP (en la plaza de San Antón),
etc. De todos modos... ¡Exige
que tu ayuntamiento, cabildo y otras
instituciones públicas, "se
pongan las pilas" y encuentren
soluciones duraderas!
Usa
pilas y baterías recargables.
Éstas pueden reemplazar a las
alcalinas o a las de carbón-zinc
en cualquier producto de alto consumo.
Sus precios, claro, son más altos;
pero a la larga, por ser recargables,
saldrán más baratas. Sus
fabricantes garantizan 1000 recargas
e incluso una duración para toda
la vida. Al no tener que tirarlas despues
de un único uso, el daño
ecológico es menor. |