Concejalía de Medio Ambiente

 
QUÉ PODEMOS RECICLAR EN EL PUNTO LIMPIO:
TUBOS FLUORESCENTES
 
 

 

      Los tubos permiten ahorrar energía pues consumen una quinta parte que las lámparas tradicionales, y duran 8 veces más, por lo que su uso es relevante a la hora de disminuir los efectos que provocan las fuentes de energía que usan combustibles fósiles. Pero estos tubos están compuestos por ciertas sustancias que pueden provocar daño al ambiente, en particular el mercurio, cadmio y plomo.

      Otras lámparas como las de sodio, también contienen mercurio aunque en menor medida. Un tubo fluorescente contiene suficiente mercurio como para contaminar 30.000 litros de agua.

 

 

 

      El reciclado de los tubos fluorescentes se lleva a cabo desde hace años en Estados Unidos y Europa, siguiendo este camino:

Los tubos secos son extrusionados y se separan los metales por medio de magnetos, produciendo 3 elementos: polvo fluorescente - vidrio - metales varios.
El polvo fluorescente es calentado y se le agrega oxígeno, y así, se ventila el mercurio que se recoge en condensadores. De esta manera se recupera un 99% del mercurio. Luego, el vidrio también es reciclado y vuelve al circuito productivo.

 

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