UNA SEMANA SANTA DE HACE CASI CUARENTA AÑOS

      Guardamos en el álbum familiar y en nuestra memoria, mi hermana Emi y yo, muchos recuerdos de nuestra instancia en Chinchilla, pero esta foto me parece oportuna para el tiempo que estamos celebrando. La foto está hecha en la plaza delante del casino y en la mañana de Pascua. Los cofrades de la Soledad, llevan su capa por la parte blanca. Ya ha sido la procesión del encuentro ¡que bonita quedaba la plaza, cuando para expresar la alegría de la Resurrección todos daban vuelta a su capa!.

      Espero que muchos de los que están ahí se reconozcan, yo localizo empezando por el centro a Loli Requena, (era una de las que más éxito tenía entre los chicos en ese momento) flanqueada por Antonio y José Ramón, (los dos como se puede apreciar chicos guapos), hacia la derecha mi querida prima Loli (fallecida recientemente sin que nos hubiéramos vuelto a ver en todos estos años), después le sigue Pili Tevar, con el que sería su marido, José Luís (q.e.p.d) , el hijo de Florentino, el de la tienda

      Hacia la izquierda está Paquita, (eran dos hermanas que vivían como nosotras en el Arenal, que tuvieron la peluquería. La de negro soy yo Maru Soriano, llevaba luto de mi padre Eliseo Soriano (el policía), fallecido en 1959. A mi lado está Mercedes, durante los años que estudiamos bachillerato en las monjas del Amor de Dios, fue mi única compañera. Siento no recordar los nombres de ninguno más, pues hay algunos que no eran del pueblo y habían venido a las fiestas.

      Veo con agrado como la Semana Santa se ha visto mejorada y enriquecida durante estos años. Un pueblo que sabe conservar y recuperar lo mejor de sus tradiciones es un gran pueblo. Yo recuerdo como mi abuela Emilia nos contaba la maravilla de imágenes que el pueblo tenía y como vieron con dolor quemarlas en la plaza, durante la guerra; ahora veo que las que se pasean por vuestras calles cada año son también muy hermosas. ¡ENHORABUENA¡

      Escucho en la Web el ruido de las bocinas y surgen en mí los recuerdos de la niñez, unidos a la impresión que causaban en el silencio de la noche. Nunca he olvidado tampoco la impresión que causaba en la hermosa Iglesia del Salvador, la noche de Pascua el ver aparecer al Resucitado y salir corriendo por el pasillo, asustados, los soldados romanos, ¿siguen haciéndolo?

      Espero que a mis amigos queridos no les moleste verse en la página. Hay que reconocer que estamos bien, y que cuando todos nos vemos en el espejo el tiempo ha hecho sus estragos, pero en el corazón quedan los buenos recuerdos y los afectos.

      Por si los de la foto os animáis a contactar. Vivo en Zaragoza, sigo siendo Escolapia y mi correo es msorianob@hotmail.com.