Año 2004, Alonso Quijano es un descendiente del ingenioso caballero Don Quijote de La Mancha, vive una sosegada y tranquila existencia "en un lugar de la Mancha...".

       Repentinamente aparece en escena la Princesa Micomicona de Etiopia y pide al buen Alonso que le ayude a recuperar su trono que ha sIdo usurpado por Arcalaus, un gigante que dejo dicho que:
"No recobrarás tu reino hasta que el más valeroso caballero andante Don Quijote de la Mancha venga conmigo a las manos en singular batalla".

       Sólo por eso la agraviada princesa ha venido, recorriendo los tiempos, a solicitar la ayuda de Alonso, igual que lo hizo hace 500 años a su antepasado Don Quijote. Alonso creyéndola loca y pensando que todo eso de gigantes y reinos en Etiopía donde todo e] mundo sabe que no hay nada, es producto de su locura, intenta tranquilizarla y convencerla de que él no es D. Quijote, sino un pobre estudiante de Literatura. Pero para sorpresa del buen Alonso entra Furión, gigante hermano de Arcalaus, que sabedor del destino de su hermano viene a dar muerte al caballero.

       Furión lucha con Alonso que, sin entender nada de lo que sucede se defiende y por casualidad vence al gigante con el palo de una escoba. La princesa le arma caballero con lo que encuentra a mano en su cuarto (papeleras, escobas, libros...) y le pide que salga a ayudarle.

       Así comienzan las aventuras del joven Alonso, que poco a poco van tornando su incredulidad en el mundo de la fantasía en un idealismo visionario del mundo de los caballeros andantes.

       Recordemos lo que D. Quijote dijo a Sancho: "Todos nuestras cosas están sujetas a continuas mudanzas porque entre nosotros andan siempre una caterva de encantadores".

       Alonso pasa también, como su tataratatarabuelo, por las aventuras de los molinos, los leones, la batalla de los cabreros, el barco encantado, la historia de Melisendra y la del gigante Malambruno.

       En nuestro montaje iniciamos al buen Alonso ya los niños en el conocimiento del Quijote de Cervantes, participando activamente en el espectáculo y ayudando al protagonista a dar buen fin a la aventura que está acometiendo, y así, igual que Alonso parte de una visión realista del mundo y a través del viaje llega a una creencia en la imaginación creativa, los niños por un lado llegan a conocer el Quijote partiendo de la necesidad del protagonista por superar las diversas aventuras gracias a la ayuda de ellos, y por otro lado verán la importancia de creer en unos valores y en el desarrollo de su imaginación.

Paco Redondo

 

 



Galería de fotos: