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Literatura
antigua
clásica.
Teatro
romano.
Comedia
latina
en Roma.
Mercurio:
Dios
Sosia:
esclavo
(de
Anfitrión).
Júpiter:
Dios.
Anfitrión:
general
Tebano.
Alcmena:
esposa
(de
Anfitrión).
Blefarón:
piloto.
Bromia:
esclavo
(de
Anfitrión).
Júpiter,
enamorado
de Alcmena,
aprovechando
la ausencia
de su
marido,
Anfitrión,
que
está
al frente
de las
tropas
tebanas
en su
campaña
contra
los
teléboas,
toma
el aspecto
físico
de éste
para
engañar
a su
esposa,
con
la que
disfruta
en el
momento
del
comienzo
de la
comedia
de una
larga
noche
de amor.
Le acompaña
y asiste,
bajo
la apariencia
de Sosia,
esclavo
de Anfitrión,
su propio
hijo,
el dios
Mercurio,
que,
en el
papel
de fiel
y astuto
esclavo
de comedia,
está
dispuesto
a todo
con
tal
de favorecer
los
amores
de su
padre
y señor.
Y es
precisamente
en esta
situación,
cuando
se produce,
tras
el remate
feliz
de la
guerra,
el regreso
de los
verdaderos
Sosia
u Anfitrión,
que
va a
brindar
a los
personajes
divinos
la posibilidad
de burlarse
de ellos
y provocar
las
más
divertidas
situaciones.
El
primero
en ser
burlado
será
el esclavo
Sosia,
que,
enviado
por
delante
por
Anfitrión
para
anunciar
a su
esposa
su regreso
victorioso,
va a
encontrarse
con
un doble
(el
dios
Mercurio),
que
no está
dispuesto
a dejarle
pasar
y que
acaba
haciéndole
dudar
de su
propia
identidad
y obligándole
a regresar
al puerto.
A continuación,
tras
despedirse
afectuosamente
Júpiter
de Alcmena,
alegando
la necesidad
de su
presencia
al lado
de sus
tropas,
se produce
el regreso
del
verdadero
Anfitrión,
que
escucha
con
asombro
las
increíbles
afirmaciones
de su
esclavo
sobre
la existencia
de otro
Sosia,
mucho
más
fuerte
que
él,
que
le cerró
por
la fuerza
el camino
de la
casa
y le
impidió
cumplir
con
su misión.
Pero
su asombro
será
aún
mayor
ante
el frío
recibimiento
de su
esposa,
que,
no menos
sorprendida
por
el rápido
regreso
de su
marido,
se cree
víctima
de una
burla
por
parte
de él.
Y este
asombro
se va
a tornar
en furia,
al enterarse
de que
él
mismo
acaba
de dejarla
tras
pasar
una
noche
juntos,
para
acabar
convirtiéndose
en desconcierto
cuando
su esposa,
encajando
con
la admirable
dignidad
de una
matrona
inocente
los
cargos
de infidelidad
que
su marido
profiere
contra
ella,
aporta
pruebas
fehacientes
en favor
de sus
palabras.
Tras
el altercado,
Anfitrión
sale
en busca
de sus
propios
testigos.
Entra
entonces
en escena
de nuevo
Júpiter
que,
siempre
bajo
el aspecto
de Anfitrión,
para
complicar
más
las
cosas
y, de
paso,
satisfacer
un poco
más
su pasión,
viene
a solicitar
en perdón
de su
esposa,
calificando
de simple
broma
todas
las
acusaciones
pronunciadas.
A continuación,
mientras
Júpiter
disfruta
nuevamente
de los
favores
de Alcmena,
regresa
Anfitrión,
pero
Mercurio,
apostado
en el
tejado
de la
casa
y fingiendo
una
borrachera,
le impide
la entrada
y aprovecha
la ocasión
para
someterlo
a una
nueva
sesión
de burlar.
En
este
punto
se abre
en la
comedia
una
amplia
laguna
en la
que,
juntándose
en escena
Júpiter
y Anfitrión,
debían
de acusarse
mutuamente
de adulterio
y ni
siquiera
Blefarón,
piloto,
era
capaz
de distinguirlos.
Al final,
tras
el relato
por
boca
de la
despavorida
Bromia
del
milagroso
parto
de Alcmena,
que
de una
vez
da a
luz
a dos
gemelos,
Hércules
e Ifigios
que
lo acompañan,
el propio
Júpiter,
revelando
como
su verdadera
personalidad,
aclara
todo
lo sucedido
al final
de la
comedia.
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ANÁLISIS
DE LOS
PERSONAJES
PRINCIPALES
MERCURIO:
Se nos
presenta
al principio,
en el
prologo,
es el
dios
mensajero
y del
comercio
que
desempeña
en la
obra
esta
función,
es el
hijo
de Júpiter
el que
le manda
es un
dios
y su
trabajo
será
hacerse
pasar
por
el esclavo
Sisia,
para
dar
confusión
a esta
tragicomedia.
SOSIA:
Es el
esclavo
de Anfitrión
y será
el primer
objeto
de confusión
en la
obra
ya que
cuando
vuelve
a su
casa
donde
sirve
como
esclavo
se encontrará
con
que
hay
un doble
suyo
mucho
más
fuerte
que
le pegará
y le
echara
de su
propia
casa.
JÚPITER:
Dios
padre
de Mercurio
y el
principal
personaje
y más
relevante
de la
obra
ya que
toda
esta
confusión
se desarrollará
por
su culpa,
se hará
pasar
por
Anfitrión
e irá
junto
a su
esposa,
para
provocar
una
confusión
y conseguir
el amor
de Alcmena,
tras
consolarla.
ANFITRIÓN:
Anfitrión,
en la
mitología
griega,
príncipe
de Tirinto.
Se casó
con
Alcmena,
hija
del
rey
Electrión
de Micenas.
Durante
su ausencia
a causa
de una
expedición
militar,
el dios
Zeus
visitó
a Alcmena
disfrazado
de Anfitrión.
Alcmena
dio
a luz
dos
hijos
gemelos:
Hércules,
el hijo
de Zeus,
e Ificles,
el hijo
de Anfitrión.
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ALCMENA:
Esposa de Anfitrión,
objeto de la
confusión
propiciada por
Júpiter,
ella reacciona
normal tras
la confusión
ya que ella
no puede sospechar
que esta sometida
a un engaño.
Dará
a luz a dos
gemelos uno
de Júpiter
y otro de Anfitrión.
ELEMENTOS COMUNES
EN SUS OBRAS
(PERSONAJES).
Plauto
no se preocupa
por el análisis
psicológico
de los personajes,
no profundiza
en ellos, en
cambio sus personajes
son prototipos
en cada una
de sus comedias:
EL JOVEN: Tenemos,
en primer lugar,
al joven enamorado,
cuyo amor por
una doncella
de buena familia,
más frecuentemente,
por una cortesana
es el motivo
desencadenante
de la acción.
Aunque en teoría
le correspondería
el papel de
protagonista,
en la práctica
se halla relegado
a un muy discreto
segundo o tercer
término
y su función
se limita a
servir de base
a las peripecias
dela acción
y, especialmente,
a la intriga
del esclavo,
que es el verdadero
protagonista.
Y esto es cierto
hasta tal punto
que en algunas
comedias su
papel es mínimo
o la historia
de amor es olvidada
en la segunda
parte de la
comedia o, en
caso extremo,
el joven incluso
ni aparece.
Pero, además,
dado que no
es caricaturizado
grotescamente,
al contrario
de lo que sucede
con otros personajes,
y que el amor
no es asunto
de interés
para Plauto,
en conjunto
aparece pintado
con tintes desvaídos
y de los personajes
tomados de la
familia resulta
con creces el
menos vivo e
interesante.
EL
ESCLAVO: El
esclavo es,
el rey de la
comedia plautina
y, desde luego,
su verdadero
protagonista.
Su tipo más
característico
es el del esclavo
astuto, hábil,
mentiroso, irrespetuoso,
sin escrúpulos,
dispuesto a
cualquier fechoría
con tal de ayudar
a su joven amo,
por quien afronto
todo tipo de
riegos y peligros.
Él es
el arquitecto
y comandante
supremo de la
intriga, el
encargado de
tramar y llevar
adelante, a
través
de múltiples
y variadas dificultades,
que sirven para
probar su valía,
la burla hasta
conseguir un
final feliz
y un triunfo
glorioso. Engaña
a todo el mundo
(padres, rivales
de su amo, lenones,
mercaderes,
etc.), se ríe
de todo el mundo,
hasta de su
joven amo y
de si mismo.
LA
JOVEN: La joven
amada puede
ser hija de
una familia
acomodada o,
más frecuentemente,
una cortesana.
En el primer
caso rara vez
aparece en escena.
Lo impedían
las convenciones
sociales, pero
también
la rigidez de
la escena, que
imposibilitaba
representar
el interior
de la casa,
donde solían
estar recluidas
tanto las jóvenes
griegas como
las romanas.
Cuando las heroínas
son hijas de
padres respetables,
por lo general
permanecen entre
bastidores,
de donde a lo
sumo nos llega
el eco de su
presencia.
ORIGEN
DE LAS COMEDIAS
DE PLAUTO
Plauto
(c. 254-184
a.C.), según
la leyenda se
trasladó
a Roma cuando
era joven, y
allí
hizo fortuna
trabajando entre
bastidores,
aunque la perdió
en diversos
negocios, y
comenzó
a escribir comedias
mientras se
ganaba la vida
como molinero.
Se le atribuyen
más de
cien comedias,
de las cuales
sólo
se conservan
veinte completas
y una muy fragmentaria,
Vidularia. Escribió
la mayor parte
de su obra en
los últimos
veinte años
de su vida.
Las comedias
que hoy conocemos
son obras con
vestuario, personajes,
tramas y escenarios
inspirados en
las comedias
originales de
Menandro, Filemón,
Dífilo
y otros autores
de la nueva
comedia griega.
Plauto introdujo
en ellas numerosas
alusiones locales,
además
de elementos
nuevos, como
la canción
y la danza (los
diálogos
ocupaban aproximadamente
una tercera
parte de la
obra), y con
su enorme sentido
del humor y
su dominio del
latín
vulgar, produjo
farsas menos
pulidas pero
más divertidas
que las obras
de la nueva
comedia griega.
De tema generalmente
amoroso, la
trama se complicaba
con engaños
o confusiones
de identidad,
y los personajes
respondían
a arquetipos
heredados de
las comedias
griegas, como
parásitos
y soldados fanfarrones.
Sin embargo,
las comedias
de Plauto denotan
variedad y originalidad
en el tratamiento
de los temas
y los personajes,
y abarcan desde
la parodia mitológica
(Anfitrión)
hasta el romance
(La cuerda),
y desde la burla
(Casina) y la
farsa (Los menecmos)
a la comedia
refinada (Los
prisioneros
y Trinummus),
o las famosas
Miles Gloriosus
(El soldado
fanfarrón)
y Asinaria (La
venta de los
asnos).
LA
CRONOLOGÍA
DE LAS COMEDIAS
Los
intentos de
establecer una
cronología
de las comedias
plautinas han
sido muy numerosos.
Sin embargo,
lamentablemente,
quizás
en razón
de la propia
naturaleza y
complejidad
del problema,
las conclusiones
a que han llegado
los diferentes
investigadores
distan mucho
de ser coincidentes,
presentando
numerosas y
a veces profundas
discrepancias,
que nos impiden
poder considerarlas
definitivas.
En
cuanto a la
datación
de la obra,
resulta difícil
dar una fecha
precisa y, de
hecho, las propuestas
de los diferentes
investigadores
presentan profundas
discrepancias,
incluyéndola
alternativamente
en las tres
etapas que hemos
distinguido
de la actividad
dramática
del poeta: 206
Schutter, 201
Schwering, 188
Sedgwich, 188-6
Della Corte
186 Buch, etc.
La
más importante
referencia histórica
que se ha querido
encontrar en
la comedia es
el largo monólogo
de Sosia (vv.
203-261) sobre
la expedición
militar de Anfitrión
contra los teléboas,
en la que se
ha pretendido
ver una parodia
de la campaña
de Marco Fulvio
Nobilior (protector
y amigo personal
del poeta Ennnio,
que lo acompañó
a la campaña
y que compuso
en su honor
una pretexta,
la Ambracia,
que sería
el contrapunto
del Anfitrión
plautino) contra
los etolios
del 189, por
lo que el Anfitrión
se habría
compuesto en
el 188 o poco
después,
cuando aún
estaba fresco
en la memoria
el recuerdo
de los hechos.
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