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La
repostería es uno de los
puntos fuertes de la Semana Santa.
Durante estas fechas es difícil
no encontrar las mesas de todos
los hogares recubiertas de estos
deliciosos dulces de austeridad
elaborados a base de pan, leche
y huevo. |
Su elaboración sencilla y el
poco gasto que hacen al bolsillo han
convertido a las torrijas en un plato
perfecto para estos días. Y
es que se trata de un postre con una
extendida tradición de elaboración
casera; así, las torrijas ofrecen
una amplia variedad de aspectos en
función del pan que se haya
utilizado para su elaboración.
Origen
y variedad:
Originarias
de Madrid y muy extendidas por toda
Castilla, las torrijas pueden encontrarse
en otros países con diferentes
nombres y diversidad de variantes.
En España las Torrijas son
un dulce de gran antigüedad,
cuyo origen se deba al interés
conventual del aprovechamiento de
sobras, en este caso, del pan duro.
Actualmente
existen muchas variedades, dependiendo
del lugar de procedencia. Esto es
debido en gran parte a la diversidad
de tipos de panes existentes en el
mercado: entre ellos se halla el llamado
pan gallofa, muy esponjoso y especial
para hacer Torrijas.
El método de preparación
depende del tipo de pan utilizado
y de la culinaria de la región.
Así pues, se pueden encontrar
bañadas en leche aromatizada
como es el caso de Castilla y León,
en vino al estilo andaluz, en almíbar,
e incluso como las realizan los donostiarras,
con crema pastelera.
Por
otra parte, las Torrijas son un dulce
con un contenido graso y proteico
relativamente bajo, por lo que su
contenido calórico no es muy
elevado tampoco. Su período
de conservación, en sitio fresco,
se limita a unos 2 o 3 días,
ya que pasado este tiempo, se ven
alteradas sus propiedades organolépticas.
Elaboración
casera:
De
elaboración rápida y
casera, estos dulces de Pascua son
ideales para servir de postre en las
mesas o como acompañamiento
de meriendas.
A continuación proponemos un
sencillo método de elaboración:
-Se empapa el pan en vino o en leche
infusionada con corteza de limón,
azúcar y canela.
-Después se la reboza en harina
y huevo batido y se fríe en
aceite muy caliente.
-Una vez frita, se escurre sobre papel
de cocina en una bandeja para descartar
el exceso de aceite de fritura.
-Aún caliente, y como punto
final, se la coloca en un plato donde
se la recubre con una mezcla de azúcar
glass y de canela.
Señalar que hay otro tipo de
torrijas que en vez de edulcorarse
con azúcar glass y canela,
se endulzan con miel rebajada con
un poco de agua y que finalmente se
flamean con un licor de hierbas o
un orujo aromático.
Son
un dulce sencillo hecho con rebanadas
de pan mojadas en leche, rebozadas
en huevo y fritas en mantequilla o
aceite antes de espolvorearlas con
canela y azúcar.
Esta fórmula básica
que se utiliza en todo el país,
se enriquece y varía según
los productos locales. La leche puede
sustituirse por vino e incluso sidra,
bañarse con miel o remojarlas
en un baño de almíbar.
Incluso pueden rellenarse con crema.
También se pueden
hacer con miga de pan trabajada con
leche, huevos y canela que se moldean
en forma de croquetas y que, una vez
fritas, se rocían con leche
y miel.
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