Escudo de Chinchilla de Montearagón en estudio
(Pendiente de aprobación en Pleno Extraordinario
del Excmo. Ayuntamiento de Chinchilla)

¡ATENCIÓN Este escudo no es el oficial!

 

 

         Antecedentes.- El señor Alcalde de la ciudad de Chinchilla de Montearagón, nos solicitó un estudio sobre las armas de la ciudad, ya que en la actualidad se mantiene una representación para el membrete oficial de un escudo que no se ajusta, ni en sus figuras, esmaltes y colores, a las normas heráldicas o ciencia del blasón.

       Introducción.- El paso del tiempo, las malas interpretaciones y el desconocimiento de las representaciones más antiguas, hicieron que hasta hoy llegase desvirtuada una representación que en la actualidad es incorrecta o mal resuelta.

       
       
Tras la consulta de numerosas fuentes documentales y gráficas, hemos llegado a la conclusión, que para las armas de la ciudad de Chinchilla de Montearagón, debería recuperarse el escudo más antiguo conocido. Este aparece en un sello concejil de Chinchilla de época del rey Alfonso X el Sabio, que data del año 1282; sello concejil en plomo, que es uno de los más antiguos conservados en España, y que se encuentra en un documento por el que Chinchilla de Montearagón pasaba a formar parte del Señorío de Villena, y que se encuentra depositado en el Archivo Histórico Nacional de Madrid.

       Versiones sobre este sello concejil aparecen en el siglo XVI, y sobre todo en el siglo XVIII, con interpretaciones arbitrarias y poco ortodoxas que infringían las más elementales normas heráldicas. Estos errores heráldicos, en muchas ocasiones se originaron al parecer, en los talleres de los escultores que los esculpían, por desconocimiento o por mala descripción de quienes los encargaban.

       A continuación pasamos a describir el proceso de recuperación de las armas de nuestra ciudad y la documentación utilizada para ello. Como decíamos anteriormente, será el sello concejil de 1282, de la época de Alfonso X el Sabio, el que sirva de base para tal recuperación, siendo su descripción la siguiente:
       

       En el anverso, una muralla con cinco almenas, flanqueada por dos torreones de tres almenas cada uno, sobre roquedo, surmontada de un castillo gótico donjonado, con tres torreones y con tres almenas cada uno, la más alta la central o del Homenaje, y dos águilas afrontadas sobre los torreones laterales apoyadas en el central. En el reverso, dos ciervos afrontados, con pie en tierra, andantes o pasantes y, sobre ellos dos águilas. La unión de ambas representaciones, en el citado sello, conforma la composición definitiva de las armas de nuestra ciudad, ya desde el siglo XIII.

 
 
 
Sello del concejo. Chinchilla de Montearagón. Alfonso X el sabio (1282)

 

       Las fuentes documentales sobre el escudo de armas de Chinchilla de Montearagón, aparecen por primera vez en las Relaciones Topográficas de Felipe II de 1576, encomendada, en el caso de nuestra ciudad, al señor arcipreste Martín de Cantos, a la sazón cronista de esta ciudad de Chinchilla, en las que describe el escudo de la siguiente forma: «castillo con dos torreones, y en cada uno un águila, con su pie en el torreón y el otro en el castillo, las águilas se miran y bajo los torreones dos ciervos a cada lado». En esta descripción, ya se aprecia una notable desviación sobre las armas originales del sello concejil.

       Otra descripción del escudo de armas, se envió desde Chinchilla a Madrid en 1876, en la actualidad se encuentra en el Archivo Histórico Nacional, y en ella, el escudo de la ciudad se representaba por un castillo, con un torreón a cada lado y sobre ellos dos águilas que se miran, y bajo los torreones dos ciervos con pie en tierra. Los ciervos aquí descritos no están sobre la muralla, ni en posición rampante.

       A esta información se añade la representación gráfica del escudo que se encuentra en la fachada barroca del Ayuntamiento de la ciudad, en el que se acompaña del lema o empresa, que dice así: «Civitas Chinchillae Monte Aragonis», aunque en el mismo ya aparecen las figuras de los ciervos en postura incorrecta. Pero recurrimos a este escudo porque aparece el lema, que debe acompañar a las armas de la ciudad cuando éstas se representen en estandartes.

       Las armas de nuestra ciudad parecen ya claras desde el siglo XIII. Aún así, ahondaremos en otras fuentes documentales e históricas. Para ello debemos aclarar qué son las armerías de ciudades, son aquellas concedidas por los soberanos a villas y ciudades, generalmente en recuerdo de un hecho histórico, costumbre extendida en la Edad Media. Una vez concedidas estas se colocaban en los edificios públicos, y así las encontramos en Chinchilla de Montearagón. Cabe ahora, la pregunta de ¿quién las concedió a nuestra ciudad?, según todos los indicios habrían sido concedidas por Alfonso X el Sabio, punto en el que coincidimos con el cronista Pedro Cebrián Martínez de Salas -manuscrito sobre la historia de Chinchilla-, abogado de lo civil y enamorado de la historia de nuestra ciudad, que vivió en el siglo XIX y al que Chinchilla le debe su reconocimiento, por su labor investigadora y recopiladora . Pedro Cebrián, se basa en la aparición de las águilas, ya que Alfonso X el Sabio, es el primer monarca que las utiliza en sus blasones, así como el castillo donjonado; a esto añadimos que la representación más antigua coincide con el sello concejil de 1282, perteneciente a su reinado. Parece que todo apunta a que es este monarca quien concede sus armas a Chinchilla de Montearagón.

       Una vez concluido el estudio documental, pasaremos a añadir unos apuntes fundamentales y elementales de carácter descriptivo y explicativo del por qué de las figuras e iconografía heráldica, para poder comprender mejor la descripción del escudo, según la ciencia del blasón.

       Los Esmaltes .- En heráldica, son metales: oro y plata; y cuatro colores (gules = rojo, sable = negro, azur = azul, sínople = verde), que se utilizan para pintar tanto el campo del escudo como las figuras.

       Oro: En el escudo de la ciudad de Chinchilla de Montearagón, es el metal que se representa en el campo o superficie comprendida dentro del mismo. Al igual que la luz de vanos, ventanas o puertas. Como única regla a seguir, es la no utilización de color sobre color, o metal sobre metal. Se representa por su mismo metal o por el
amarillo, simboliza los astros, el sol; de los signos del zodiaco, a Leo; de las piedras preciosas el topacio; de los elementos el fuego; de los días de la semana el domingo; de los meses del año julio; de los árboles el ciprés; de las flores el girasol; de las aves el gallo; de los cuadrúpedos el león y de los peces el delfín. Significa de las virtudes la justicia, la benignidad y la clemencia; de las calidades mundanas la nobleza, la caballería, las riquezas, la generosidad, el esplendor, la soberanía, el amor, la pureza, la salud, la alegría, la prosperidad, la larga vida y la eternidad, el poder y la constancia que se han de tener ante los peligros.  

       Sable: Es el color negro, en este color se representarán las águilas y el llagueado -también llamado manzonado- de los sillares, en los muros y vanos del castillo y de la muralla de la ciudad. Representa la tierra.
       
       Simboliza este color en los planetas a Saturno; de los metales, el plomo y el hierro; de las piedras preciosas, el diamante; de los elementos, la Tierra; de los signos del zodiaco, a Acuario y Virgo; de los días de la semana, el sábado; de los meses del año, diciembre y enero; de las aves el águila, de los árboles el olivo y el pino; en cuanto a las virtudes, es insignia de prudencia, y de las calidades mundanas, el dolor, las simplicidad, la ciencia, la gravedad, el duelo, la aflicción, la sabiduría, la honestidad, la firmeza, la mesura, la constancia, el secreto y el silencio que hay que observar en las empresas. Los que portan este color están obligados a socorrer a los literatos y hombres de ciencia y a las viudas y huérfanos oprimidos.

       En heráldica se autoriza a representar los colores naturales de animales, plantas, frutos, sombras, piedras, etc... llamándose entonces a la figura que viene en su color. Estos colores naturales se autorizan, generalmente, solo para las figuras y no para el campo del escudo, salvando alguna excepción.

       En el escudo de Chinchilla aparecerá el sable o negro en el llagueado de los sillares del castillo y murallas (llamado así “manzonado”) y en las águilas.

       Figuras naturales.- La heráldica las obtiene de la naturaleza, distribuyéndolas en nueve grupos, dos de ellos son los que nos interesan, los cuadrúpedos y las aves.
       
       Cuadrúpedos: Entre ellos figura el ciervo, -en su color- se pone siempre de perfil, las astas se muestran enteras con ocho puntas. En nuestro caso, se coloca en marcha, es decir, pasante. Es símbolo de recelo, así como de experiencia y prudencia en el soldado. Se encuentra bajo los torreones de la muralla con los pies en tierra, con una mano sobre ellos, pasantes y afrontados.

 
Ciervos afrontados
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       Aves: Símbolos de la vida activa y de la contemplativa, así el águila -en sable- es feroz, de rapiña por naturaleza, y huye de la sociedad. Significa ligereza, prontitud, presteza y temor; pero su significado característico es la libertad. Cuando las águilas abren las alas a medias y están en postura de emprender el vuelo, reciben el nombre de azoradas ó azorantes, en raras ocasiones se dibujan volando. Es la reina de las aves y por lo tanto símbolo del reinado. Su posición regular en el escudo es con las alas extendidas y levantadas en lo alto, y con la cola esparcida. Pero también se representa en otras posturas, como en nuestro caso, en que las águilas presentan una garra apoyada en el torreón y otra en la Torre del Homenaje. Cuando son pares se muestran afrontadas por norma general. El águila simboliza también la generosidad, la bizarría y magnanimidad.  

Aguilas afrontadas

       
       
Figuras artificiales: Son aquellas que se encuentran dentro de la clasificación genérica de arquitectura, en el blasón de Chinchilla aparecen, el castillo, las torres y la muralla.

       El Castillo, en su color y el llagueado en sable o manzonado, es símbolo de grandeza, elevación, asilo y salvaguardia, es necesario al menos que tenga tres torres para llamarse castillo. Si el castillo es de color, las ventanas y puertas serán de metal (en nuestro caso, de oro). Si el castillo es de oro, las puertas irán de gules (rojo), si son de otro color se dice aclarados de color correspondiente. Si es de plata, las puertas y ventanas serán de sable (negro). En nuestro caso es un castillo gótico, en su color manzonado.

Torre del Homenaje al centro

         Las Torres, en su color y el llagueado en sable, manzonadas que, coronan y flanquean los castillos y las murallas, a menudo se ven so-las en el escudo, es decir, sin el cuerpo del castillo y de la muralla. Si el Torreón central es más elevado se llama donjonado, o Torre del Homenaje. Es símbolo de grandeza, a veces cuadrado, representa elevación, poderío y asilo, para los que se acogen a él ante la presencia del enemigo.

       La Muralla, de la ciudad de Chinchilla, en su color y el llagueado en sable, también manzonada, ocupa toda la anchura del escudo –siendo así denominado en plenitud– y se dibuja en forma de pared, con sillares y almenas, cuyo número ha de consignarse.

Símbolo de fortaleza y hazañas para conquistarla. En nuestras murallas se muestra la puerta herrada de la ciudad, de estilo califal de finales del siglo X y principios del siglo XI, actualmente  

Murallas de la ciudad con la puerta herrada de estilo califal
(arco de herradura), de principios del siglo XI

desaparecida, que se encontraba en la plaza del Pilar o subida del Escurrizo, donde aún se encuentran vestigios de dicha puerta herrada.

       
       
Corona Real: Se denomina timbre a todo aquello que se pone exteriormente al escudo y sirve de ornamento a las armerías. Timbrar las armas se llama adornar el escudo. El timbre u ornamento que remata la armería en su parte superior, es la figura que por cubrir la parte más noble, el jefe, es la representación de los cubrecabezas de los poseedores de las diversas armerías. El más honorable corresponde a las armerías de los soberanos, es la Corona.

La Corona Real de España está constituida, por un cintillo o cerco de oro cubierto de perlas y piedras preciosas, realzado de ocho florones con forma de hojas de apio levantadas, entre las que se interponen ocho puntas más bajas rematadas en su punta por perlas, y apoyadas en los florones sendas diademas de oro cargadas de perlas y unidas al centro, cimadas, de un globo centrado ó urbe azul, cruzado de una cruz lisa de oro sumado de una cruz del mismo metal, su interior está formado de un bonete de gules (rojo).  
       
       
La Divisa: Debe ser breve y expresiva sentencia que figura en los escudo de armas. La del escudo de Chinchilla de Monteatragón se llama “empresa”, es decir, sentencia alusiva al nombre del escudo:
       

       
       Descripción física del escudo de la ciudad.- Sobre escudo español, redondeado en su base, en plenitud y sobre campo de oro, muralla en su color manzonada en sable, con puerta de herradura, surmontada de un castillo gótico donjonado y manzonado, en su color y vanos aclarados en oro. A cada lado de la muralla dos ciervos afrontados con pie en tierra y pasantes en su color; y sobre los torreones laterales del castillo y apoyando una garra en el torreón central, dos águilas en sable, azoradas y afrontadas.
       
       Sobre el Jefe, ornando el escudo, timbre con la corona real cerrada española.

       Concluyendo este estudio heráldico, diremos que el significado de las armas de la ciudad de Chinchilla de Montearagón, podría ser el siguiente:
       Siendo el castillo y la muralla símbolo de fortaleza y hazañas para conquistarlos, salvaguarda y asilo; el ciervo, símbolo de diligencia, presteza y experiencia del soldado, y el águila de gloria y libertad, sus armas hablan de Chinchilla de Montearagón, como punto fuerte que siempre fue diligente al prestar sus servicios a los monarcas con gloria y como frontera que fue de distintos reinos, cristianos y musulmanes. Así se le apellidaba en las Reales Cédulas, como: “nuestro castillo, puerta y defensa de nuestros reinos”

Plácida V. Ballesteros Campos - Joaquín Molina Cantos
Profesores-Tutores Prehistoria, Arqueología – Historia del Arte U.N.E.D.


 

 

Bibliografía:

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