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La
Ruta de los Vasos Apolinares
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Comunicación para el V Congreso Internacional de Caminería Hispánica
Valencia, julio de 2000 |
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"La
ruta de los Vasos
Apolinares:
Una propuesta de turismo
cultural"
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Por
Gonzalo Arias
Director de El Miliario
Extravagante
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Planteamiento:
Para quienes sepan lo que
son los Vasos Apolinares,
el mejor y más escueto resumen
de esta comunicación no es
otro que su propio título:
la idea es lanzar una iniciativa
turístico-cultural que promocione,
con los mismos medios e inspiración
análoga a lo que se está haciendo
con otros caminos célebres
como el Camino de Santiago
o la Vía de la Plata, el camino
de Cádiz a Roma plasmado en
los cuatro famosos vasos de
plata.
Recordemos: en 1852 se encontraron,
en el fondo de las aguas de
los Baños de Vicarello (antiguas
termas de Aquae Apollinares),
no lejos de Roma, cuatro vasos
de plata cilíndricos en cuya
superficie exterior está grabado,
en cuatro columnas, el itinerario
de Cádiz a Roma en 104 a 110
etapas, con sus distancias
parciales. Los cuatro son
análogos aunque con variantes
significativas. Se han fechado
en tiempos de Augusto o de
Tiberio, y se supone que un
viajero gaditado los arrojaría,
como ofrenda a Apolo, a las
aguas que los guardaron durante
dieciocho siglos. Por su forma,
se ha pensado que podrían
ser réplicas reducidas de
una columna erigida en Gades
para información de viajeros.
He aquí pues una singular
guía de peregrinos en cuatro
ejemplares. Mucho más antiguos
que el Liber Sancti Jacobi
que guió los pasos de tantos
peregrinos jacobeos durante
muchos siglos, los Vasos Apolinares
(o Vasos de Vicarello) invitan
a caminar desde uno de los
confines más apartados del
mundo antiguo hasta la ciudad
que fue capital del Imperio
y se convirtió después, como
sede de los sucesores de San
Pedro, en uno de los máximos
centros cristianos de peregrinación.
Pero ¿qué sincretismo es éste
que amalgama unos objetos
de sospechosas connotaciones
paganas con un proyecto de
peregrinación de inspiración
cristiana? ¿No sería más leal
prescindir de toda cobertura
religiosa e invocar intereses
y fines culturales?
Pues bien: si alguien me hace
este tipo de preguntas, responderé
por mi parte que no sólo reconozco
en la propuesta una mezcla
o confluencia de intereses
y motivaciones (mezcla que
también se da, por lo demás,
en el fenómeno de las peregrinaciones
jacobeas), sino que mi deseo
sería que los Vasos Apolinares
nos ayudaran a remover fuerzas,
despertar inquietudes, suscitar
ambiciones y animar ilusiones
en ámbitos tan diversos como
la investigación histórica
y geográfica, la industria
turística, la cultura, la
religiosidad, y hasta la teología
y la filosofía de la vida.
No, no estoy bromeando. Pero
dejemos esto aquí, de momento.
Esta comunicación se vertebrará
básicamente en torno al trazado
de la ruta en su parte hispánica
y poco más, y a algunos problemas
geográficos y exegéticos que
plantea nuestra fuente epigráfica.
Al final volveré sobre el
sentido que podría tener la
revitalización al cabo de
dos milenios de este camino
entre uno de los confines
lejanos del mundo occidental
y la sede de la Iglesia Católica.
El seguimiento que aquí haré
del camino será desigual.
Consideraré la parte hispánica
y diré algo sobre la travesía
de la Provenza, pero no pasaré
de los Alpes.
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Me
demoraré en algunos puntos
que me parezcan interesantes
o que presenten problemas
de interpretación, y pasaré
con más rapidez por otros
sectores. Para cada sector
considerado sugeriré el
autor o autores que conviene
tener en cuenta para concretar
el trazado, así como los
comentarios al respecto
aparecidos en El Miliario
Extravagante (ME).
Bahía de Cádiz
Referencias: Corzo 1992a,
Rambaud 1997, Sillières
1990, ME 65,15-19.
El camino iría por San Fernando
y el emplazamiento del Puente
de Zuazo (que quizá no existía,
teniendo que hacerse en
barca el salto a tierra
firme).
Una reliquia arqueológica
interesante, aunque algo
apartada del camino, es
el sorprendente resto del
acueducto que servía a Gades,
en el “Camino de los Franceses”,
justo en el límite de términos
de Chiclana y Puerto Real
(ME 73, 32).
La mansio Ad Portum (Portu
Gaditano en el It.Ant.)
estaría en el yacimiento
recientemente descubierto
entre Bolaños y Frías, término
de Jerez, y el Guadalete
se cruzaría por el vado
de la Cartuja.
Pero no todo está claro,
pues el Itinerario de Antonino
en su ruta 7 (A7 en nuestro
sistema de nomenclatura)
cuenta dos millas más pasando
por Ad Pontem, y no hay
seguridad sobre el trazado
de esta variante. La siguiente
estación Hasta (Mesas de
Hasta), también plantea
problemas. Tal vez la vía
no pasaba por la propia
ciudad, sino algo más al
Este: ME 37,8.
Provincia de Sevilla
Referencias: Arias 1987
pág. 467, Corzo 1992b, Sillières
1990, ME 37,7-8, ME 62,26.
En Ugia (Torres de Alocaz,
término de Utrera lindante
con Cabezas de San Juan)
la vía traza un ángulo que
puede deberse a la necesidad
de rodear la zona de marismas,
pero que también podría
hablar de una primitiva
Vía Augusta (o predecesora
de ella) más directa desde
Astigi, muy lejos de Sevilla.
Orippo está bien localizada
en el lugar de Torre de
los Herberos, pero entre
este punto y Carmona las
9 + 22 millas que dan todas
las fuentes son insuficientes
para pasar por Sevilla.
Corzo ha demostrado muy
convincentemente que el
punto designado con el acusativo
Hispalim en 3 de los vasos
es la antigua Puente Horadada
sobre el Guadaira, donde
empalmaría un ramal de unas
4 millas conducente a Hispali.
Conviene que recuerde aquí
brevemente que el valor
convencional que atribuimos
a la desinencia de acusativo
en los itinerarios romanos
es una de las bases principales
en que se sustentan los
trabajos sobre vías romanas
publicados desde hace bastantes
años en El Miliario Extravagante.
Se trata de suponer que
hubo un sistema convencional
de notación, aunque no siempre
uniformemente seguido, para
indicar mediante la desinencia
de acusativo que la ciudad
en cuestión quedaba apartada
de la vía o ruta, consignándose
en millas las distancias
desde y hasta el punto de
empalme del ramal que llevaba
a la ciudad, y no desde
y hasta la ciudad misma.
Aunque el asunto sea aquí
marginal, no quiero pasar
en silencio la importantísima
contribución que el estudio
de las vías romanas puede
aportar a la solución del
misterio de Tartessos.
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Escuetamente,
los datos de la cuestión
son: a) Entre Astigi y Ugia,
no cabe duda de que el gran
rodeo de la Vía Augusta
viene determinado por la
atracción de Hispali; b)
Sin embargo, la vía no penetra
en Hispali; c) Más todavía,
los dos tramos rectos de
la vía identificados sin
ningún género de dudas en
la provincia de Sevilla
(a diferencia de otros basados
en deducciones) tienen dos
curiosas particularidades:
ambos parecen terminar en
puntos (barrio de Torreblanca
viniendo desde Carmona,
y Orippo viniento desde
Ugia) que presumiblemente
serían las orillas del Lacus
Ligustinus hace cinco o
seis mil años, y ninguno
de los dos tiene a Sevilla
como punto de mira; d) La
hipótesis, pues, es que
los romanos aprovecharon
caminos tartesios preexistentes,
y que los dos tramos de
vía mencionados son como
dos flechas que nos están
señalando, en el sitio en
que se cruzan sus prolongaciones,
el lugar en que los arqueólogos
deber excavar en busca de
la enigmática ciudad .
Tal lugar se llama hoy “Isla
de Garza”, y es un enclave
del término de Sevilla en
la margen derecha del Guadalquivir,
al Norte de Coria del Río.
Las restantes estaciones
en la actual provincia de
Sevilla, es decir Carmone,
Obucla u Obucula (La Monclova,
Fuentes de Andalucía) y
Astigi (Écija) no plantean
problemas, siendo perfecta
la adecuación de las fuentes
con el terreno.
Provincia de Córdoba
Referencias: Melchor Gil
1995, Ramírez de Arellano
1982, ME 37,7.
El vaso 4 omite Ad Aras
(El Garabato, La Carlota),
pero concuerda con lo otros
tres en el cómputo de millas
hasta Corduba. No así el
It. Ant., que en la ruta
A8 pone un XXIIII donde
según las otras fuentes
hay XXIII. Diferencia de
una milla insignificante,
sobre todo tratándose de
un final de etapa: la distancia
real pudo ser veintitrés
millas y media, por ejemplo.
Del paso por la calle de
San Pablo en Córdoba recogeré
un curioso testimonio 1873:
“La expresada vía fue reconocida
hace treinta años en más
de 50 m. al hacer una cloaca
en la calle de San Pablo,
y estaba formada por grandes
y gruesas losas con dos
ranuras paralelas y en ellas
tendidas unas planchas de
hierro: era algo parecido
a los actuales tranvías.
Podemos asegurarlo así porque
lo hemos visto.” Ramírez
de Arellano escribió esto
hacia 1903-1904, luego su
testimonio se remonta a
1874 por lo menos.
La estación Ad Decumum (“junto
al décimo miliario”) nos
recuerda elocuentemente
que la preposición ad se
aplica en los itinerarios
a monumentos, templos, pozos,
árboles destacados, puentes,
casas aisladas (pero no
ciudades) u otros elementos
de referencia que se encuentran
enteramente contiguos a
la vía.
Epora (Montoro), sustituida
por Ad Lucos (“en la arboleda”)
en dos de los vasos, merece
atención. La ciudad está
apretadamente ceñida por
un meandro del Guadalquivir,
lo que haría absurdo llevar
por su centro la Vía Augusta.
Indudablemente ésta pasaba
a cierta distancia, probablemente
por donde hoy está la plaza
de toros, lo que explica
que mientras un informante
optara por designar la arboleda
o bosque sagrado (lucus)
donde sin duda habría una
posada, otro prefiriese
referirse a la ciudad cercana.
No hay acusativo esta vez
(salvo en el vaso 1 que
todo lo pone en acusativo),
pero nuestro convencimiento
es que lo correcto habría
sido la desinencia en –m.
Provincia de Jaén
Referencias: Almendral 1986,
Jiménez Cobo 2000, Sanjuán
y Moreno 1909, Sillières
1990, ME 35,22.
Uciense o Uciese también
merece una explicación.
Parece que la ciudad de
Ucia se localiza en Los
Cansinos, Andújar, en la
orilla derecha del Guadalquivir.
Uciense, en la orilla izquierda,
sería pues un barrio periférico
o una dependencia de la
ciudad.
Ad Novlas parece coincidir
en Villanueva de la Reina.
Pocas millas después salimos
de la Bética, lo que nos
obliga a enfrentarnos con
el Arco de Jano Augusto...
pese al silencio de los
vasos al respecto.
El Arco de Jano Augusto,
erigido a orillas del Guadalquivir
o quizá en medio de un puente
que lo cruzaba, marcaba
el límite entre la Bética
y la Citerior (después la
Cartaginense). De este monumento
tenemos noticias por varios
miliarios que se refieren
a la restauración de la
vía AB ARCV VNDE INCEPIT
BAETICA o AB BAETE ET IANO
AVGVSTO AD OCEANVM. He aquí
algunas cuestiones que pueden
plantearse al respecto:
¿Por qué su nombre? Ianus,
explica un diccionario,
era un “dios itálico que
simbolizaba el paso de una
cosa a otra y presidía,
por consiguiente, el fin
y principio del año, las
puertas y pasajes, etc.;
se le representaba con dos
caras...” Augustus, porque
el arco fue erigido por
Augusto a raíz de la reorganización
provincial entre 16 y 7
a.C., cuando pone bajo su
control una extensa zona
minera que antes era de
la Bética, con inclusión
de Cástulo.
¿De cuándo data? Los miliarios
más antiguos que lo mencionan
se han datado en tiempos
de Augusto, en el 2 a.C.
¿Dónde estaba? La toponimia
menor (“Venta del Arco”,
“Bética”), el estudio de
los mapas topográficos y
la prospección del terreno
llevan a los autores a conclusiones
coincidentes: unos 3 km
al N. de Mengíbar.
¿Por qué no lo citan las
fuentes itinerarias, si
era tan importante que las
millas se contaban desde
él en la Bética? Quizá no
existiera todavía cuando
se erigió la columna en
que se inspiraron los Vasos
Apolinares. El silencio
del Itinerario de Antonino
(ruta A4) puede también
parecer extraño, pero recordemos
que este documento tampoco
cita los Trofeos de Pompeyo
en los Pirineos.
Situación actual del paraje.
Dice Martín Jiménez Cobo:
“Este paraje es actualmente
baldío y casi imposible
de recorrer por la salvaje
vegetación y por la infinidad
de malezas y ramas secas
atravesadas por doquier.
Si estuviera convertido
en un parque natural, con
fácil acceso y simplemente
con la limpieza de las márgenes
del río, sería un lugar
interesante para ser visitado
por los mismos vecinos de
Mengíbar y por forasteros
curiosos de la historia
de nuestra tierra en la
época romana. Y no digamos
si además se colocara algún
monolito e incluso algún
arco que indicara: AQUÍ
COMENZABA LA PROVINCIA BÉTICA”.
(Tomado de una publicación
local de la que sólo tengo
fotocopia y no puedo dar
la referencia exacta).
Esta reflexión del andariego
y culto corresponsal jiennense
de El Miliario Extravagante
encaja muy bien en nuestra
propuesta de acondicionar
la histórica ruta.
Castulone, citada en los
vasos 1 y 3 y término de
la ruta antoniniana A4 pero
sustituida en los vasos
2 y 4 por Ad Aras, es de
nuevo una ciudad importante
que queda apartada de la
ruta principal. Tengo para
mí que la Vía Augusta pasaba
por Linares (Ad Aras). El
esquema de nuestra figura
3 podría explicar los diversos
trayectos propuestos sin
necesidad de recurrir a
la hipótesis de error en
las cifras.
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Tres de los vasos y el It.
de Antonino son muy lógicos.
Admito en cambio que para
el vaso 4 podría parecer
extraño el rodeo por Castulone
sin nombrarla (lo que daría
cabida a las XXIIII millas);
quizá la incongruencia viene
de un poco afortunado intento
de conciliar el vaso 2 con
los 1 y 3.
Ad Morum (“junto al moral”)
y Ad Duo Solaria (“en los
dos relojes de sol”) estarían
respectivamente hacia Navas
de San Juan y hacia Montizón.
Este paso de Andalucía a
La Mancha, bordeando el
río de Montizón primero
y después el río Dañador,
no es hoy una ruta de gran
circulación, y probablemente
es fácil proponer caminos
sugerentes para el caminante
y el arqueólogo. La hoja
886 (1948) del mapa topográfico
conserva nombres tan expresivos
como “Vereda Real”, “Camino
de Andalucía a La Mancha
y Vía de Aníbal”, al SW
de Aldeahermosa. A principios
de siglo Sanjuán y Moreno
describía bien los trozos
conservados del que se designaba
en el país como camino de
Aníbal o de los cartagineses,
y veo en el programa de
este V Congreso de Caminería
Hispánica que Jiménez Cobo
presentará una comunicación
sobre el Camino de los Cartagineses.
No estoy seguro, por otra
parte, de que nuestra ruta
coincida aquí con la Vía
Augusta. Está por explorar
la hipótesis de que la Vía
Augusta buscara un trazado
más corto entre el “Campo
Espartario” (Caudete, Yecla,
Hellín) y la zona de Cástulo
por entre los ríos Mundo
y Segura y bajando después
por el Guadalimar (C3 en
nuestro mapa).
La Mancha (provincias de
Ciudad Real y Albacete)
Referencias: Arias 1987
pág. 512, Franco Sánchez
1995, Sillières 1990, Vías
Sureste 1988, ME 58,4-5,
ME 35,22.
Mariana ha perpetuado su
nombre en la ermita de Mairena
(Puebla del Príncipe, Ciudad
Real). Mentesa es de ubicación
más difícil. Podría corresponder
a Alcaraz o a La Povedilla,
y en todo caso creo que
hay que buscarla fuera de
la vía, habiéndose perdido
en tres de los vasos la
desinencia de acusativo
que lo indicaría.
Libisosa (Lezuza) tiene
interés para nuestro objeto,
entre otros motivos, por
la tradición de haber predicado
allí San Pablo, no menos
verosímil que la prédica
de Santiago en Galicia.
Parietinis (“paredes deterioradas,
muros que se desmoronan,
ruinas”, dice mi diccionario
latino) encuentra un curioso
eco en el cercano Paerazos
Viejos o Casa de los Paredazos,
como ya notó Eduardo Saavedra
hace siglo y medio. Pero
las distancias se cumplen
4 km más allá, en el Ventorro
de la Vereda.
Saltigi
es sin lugar a dudas Chinchilla.
En estas tres etapas la
coincidencia entre los cuatro
vasos y la ruta antoniniana
A31 es absoluta.
La ubicación propuesta de
Ad Palem es el Cerro de
los Santos. Creo ahora que
hay que desechar la identificación
con Ad Putea de la ruta
antoniniana A31, que divergiría
de la nuestra en Chinchilla.
Pales era la diosa de los
pastores y los rebaños.
El nombre actual del cerro
puede denotar el hecho frecuente
de la cristianización de
lugares de culto paganos.
Desde Caudete (Albacete)
nuestra ruta viene a coincidir
con otra antoniniana, la
A2, y es probable que esta
ruta coincidente sea de
nuevo la Vía Augusta. No
lo es, en cambio, la A2
en su continuación hacia
Cartagena, aunque así lo
pretenda un error inveterado.
Repetidamente hemos recordado
que ni en las fuentes antiguas,
ni en los miliarios, ni
en la geografía, ni en las
fuentes árabes, hay razón
alguna para colgar la etiqueta
“Vía Augusta” a los tramos
de la ruta antoniniana A2
desde Adello hasta Castulone.
Reino de Valencia
Referencias: Arasa y Roselló
1995, Arias 1987 pág. 90,
Chabret 1978, Esteve i Gálvez
1986, ME 35,22, ME 15,11,
ME 43,2.
Tras tocar de refilón la
provincia de Alicante en
Ad Aras (en el rincón NW
del término de Villena,
entre Caudete y Fuente la
Higuera), entramos en la
de Valencia con Ad Turres
o Turres Saetab(is), de
las que podría ser sucesora
la “Casa Real” que el Instituto
Geográfico consigna unos
3 km al SW de Fuente la
Higuera.
Con Saetabi (Játiva) nos
vemos de nuevo obligados
a constatar una irregularidad:
los cuatro vasos citan una
ciudad que quedaba algo
apartada, al otro lado del
río Cañoles, mientras que
la ruta antoniniana menciona
una estación Ad Statuas
que estaría apenas 3 km
antes de Mogente. Pero en
ambos casos se está describiendo
el mismo camino.
Con Sucronem, conservada
en acusativo en el It. de
Antonino y en un vaso, no
nos cabe duda: la ciudad
no ha de buscarse junto
a la vía, sino muy probablemente
en la desembocadura del
Júcar, es decir en Cullera.
La entrada en Valentia era,
según dicen, por la Calle
de San Vicente y la salida
por el Puente de la Trinidad.
Lo único que yo podría añadir
a las conclusiones de los
investigadores locales es
la sugerencia de que en
algún lugar de este recorrido
se erija, como elemento
del paisaje urbano, una
columna que reproduzca ampliado
uno de los Vasos Apolinares.
Saguntum: otro acusativo
conservado a medias. La
acrópolis estaba sin duda
a cierta distancia, al menos
media milla, de la vía.
Sebelaci: el hecho de que
no la citen tres de los
cuatro vasos puede hacer
sospechar que tampoco estaba
en la vía. Más de medio
siglo antes de que se formulara
la “teoría de los empalmes”,
Antonio Chabret situó esta
ciudad en Onda, “ligada
por un ramal a la calzada
romana”.
Ad Novlas estaría hacia
el cruce del río Millares.
Se me ocurre aquí una pregunta
a los latinistas: ¿Qué puede
significar novlas o novolas?
Son dos las mansiones que
nos hemos topado con este
nombre.
Ildum, esta vez un acusativo
indudable. Tal vez estaba
en la costa. Intibili se
suele situar en Traiguera.
Cataluña
Referencias: Arias 1987
pág. 407s, Castellvi 1997,
Pallí 1985, ME 23,17, ME
30,16s, ME 45,16.
Del paso de la ruta por
Dertosa (Tortosa) no hay
duda, y la identificación
de Tria Capita o Traia Capita
con Ampolla también parece
firme. Pero hay varios indicios
que permiten pensar en una
variante, al parecer más
antigua, que cruzaría el
Ebro por Amposta. Como en
todo caso no hay noticias
de puente antiguo en el
curso bajo del Ebro, hay
que suponer que el mejor
paso del río en barca se
escogió en función del caudal,
la fuerza de la corriente
y la situación de las márgenes
en cada época, factores
que pudieron ser variables.
Subsaltu estaría al pie
del Coll de Balaguer, y
Oleastrum ha perpetuado
su nombre en el río Llastres,
aunque la desinencia de
acusativo podría invitarnos
a remontar tal río en busca
de una población.
Tarracone: No es posible
entrar aquí en polémicas
sobre el paso de la Vía
Augusta por la ciudad o
sus inmediaciones. Recordemos
que hay una doctrina oficial,
combatida por José Sánchez
Real, lo que ha dado lugar
a diversas puntualizaciones.
Véase en especial ME 48,19
y ME 49,17s.
Después de Tarragona la
vía pasa por el Arco de
Bará, pero poco más adelante
nos asalta la duda: ¿Seguiremos
con Pallí por El Vendrell
y Vilafranca del Penedés?
¿O insistiremos en explorar
la alternativa que yo propuse
en 1968 por San Pedro de
Ribas y Olesa de Bonesvalls?
Esta última ofrece en la
hoja 447 del mapa 1:50.000
(1952) un sugerente “Cº
Viejo de Tarragona a Barcelona”.
Pero, analizada la hoja
420, creo que habría que
renunciar a pasar por el
Puente de Martorell (¿estamos
seguros de que existía cuando
se hicieron los Vasos?)
y cruzar más bien el Llobregat
por Molins de Rey. Después,
por Rubí, las 66 millas
que suman las etapas desde
Tarracone a Arragone pueden
cumplirse bien en Sabadell.
De todos modos, la duda
subsiste. Hay aquí campo
para exploraciones y debates.
La mención de Barcenone
en la A2 es sin duda un
error, frente al testimonio
concordante de los cuatro
vasos. La medición de las
distancias en todo el tramo
hasta Caldas de Malavella
hace imposible llevar esta
ruta por la costa. Pero
atención: el error no estaría
necesariamente en confundir
Barcenone con Arragone,
sino que pudo consistir
tan sólo en la omisión de
una “m” de acusativo que
marcaría la salida de un
ramal hacia la ciudad.
Por otra parte hay que señalar
que no es nuestra ruta,
sino la costera por Barcelona
(A1), la que llevó el nombre
de Via Augusta. Así lo acreditan
varios miliarios.
Semproniana, citada sólo
por el vaso 1 en lugar de
Praetorio, podría delatar
otra variante del camino,
o simplemente proponer una
etapa diferente en el mismo
camino. La diferencia de
una milla hasta Seterras
no es significativa.
Seterras es unánimemente
un acusativo plural. La
vía romana y la del ferrocarril
discurren aquí en estrecha
simbiosis, y la medición
de las distancias me han
llevado a sugerir que Breda
y su estación ferroviaria
podrían ser una curiosa
réplica de la ciudad romana
y su empalme viario.
Todavía en 1953 y 1951 los
mapas del Instituto Geográfico
(hojas 365 y 333) señalaban
el “Camino Real de Madrid
a Francia” o “Camino Real
de Barcelona a Gerona”,
indudable heredero de la
vía romana, muy pegado a
la vía férrea en unos 15
km y divergente después
para evitar la antigua laguna
de Sils. No sé qué aspecto
presentará hoy, pero los
mapas recientes ponen hoy
por ahí una carretera local.
Aquas Voconias: nuevo acusativo
plural, que aunque conservado
sólo en el vaso 3 es suficientemente
expresivo para explicar
el hecho comprobado de que
la vía pasara a unos 4 km
de las termas de Caldas
de Malavella.
La entrada en Gerona por
Palau Sacosta viene marcada
por dos miliarios hallados
en 1931, y en la salida
por Sarriá de Ter también
aparecieron fragmentos de
otro. Todos coinciden en
que la vía atravesaba por
medio del casco antiguo
de la ciudad. ¿Significa
esto que el camino es anterior
a la ciudad, y que ésta
se formó sobre aquél? Probablemente
sí, pero sobre un camino
ibérico predecesor del romano.
Cinniana ha dejado su nombre
en el río Cinyana. Aquí
dos vasos pecan por defecto
en la cifra miliaria, pero
el It. de Antonino da la
razón a los otros dos.
Iuncaria es uno de los frecuentes
casos de emigración de un
topónimo. No es La Junquera,
sino Figueras, capital natural
del Ampurdán y centro estratégico
en el que han confluido
en todos los tiempos los
caminos de la comarca.
El paso de los Pirineos
y la Via Domitia
Referencias: Arias 1987
pág. 407s, Castellvi 1997,
Radke 1981, ME 27,12s, ME
31,2s, ME 65,19s.
Probablemente sería prudente,
para la empresa de turismo
cultural que propugnamos,
aceptar el paso de los Pirineos
por el Coll de Panissars,
contiguo al Pertús, donde
se han hallado y pueden
visitarse los restos del
monumento llamado Trofeos
de Pompeyo, erigido por
este general romano en 71
a.C. para conmemorar sus
victorias. Hay una información
de Cicerón según la cual
en 74-72 a.C. se hizo un
arreglo de la Via Domitia,
y si suponemos que esta
fue la vía en cuestión,
parece lógica la idea de
Pompeyo de poner sus trofeos
en una vía recién construida
o arreglada.
Pero por imperativo científico
hay que hacer constar que
el trazado hasta Ruscinone
(Château-Roussillon) no
se ha determinado claramente
para poder encajar las 25
millas consignadas en los
vasos, y que no es axiomática
la identificación de la
Via Domitia con la de nuestros
cuatro vasos. No hay que
excluir la posible romanidad
del camino del Coll del
Portell, unos 3 km a occidente
del de Panissars, que al
menos en su vertiente francesa
conserva algo de empedrado
(lo comprobé en 1968), y
con el que en la vertiente
española podría relacionarse
el topónimo La Estrada.
En la parte de la Vía Domicia
comprendida entre los Pirineos
y el Ródano disponemos del
excelente trabajo realizado
por el investigador rosellonés
Georges Castellvi y sus
colaboradores. Por supuesto
quedan puntos por aclarar,
pero ni quiero ni tengo
medios para profundizar
por mi parte en el estudio
de esta vía no hispánica.
Señalaré únicamente una
ligera discrepancia entre
los investigadores. Los
franceses sólo aseguran
la denominación Via Domitia
para la parte comprendida
entre el Ródano y los Pirineos,
y apuntan que al Este del
Ródano se prolongaba en
dos itinerarios, uno litoral
y otro interior. El alemán
Radke, en cambio, sostiene
categóricamente que la extremidad
oriental de la vía está
en Aquae Sextiae (Aix en
Provence), basándose en
que Forum Domiti (Montbazin),
igual que otros muchos foros
itálicos que tomaron su
nombre del constructor de
una vía, está exactamente
a la mitad de la vía, equidistante
de sus dos extremos: 111
millas a los Pirineos y
otras 111 a Aix en Provence.
Lo cierto es que la ruta
de los Vasos Apolinares
se aleja de la costa después
del Ródano para cruzar los
Alpes por Montgenèvre, entre
Brigantio (Briançon) y Taurinis
(Turín).
Colofón
La distancia total de Cádiz
a Roma oscila entre 1833
y 1854 millas, es decir
unos 2780 km como máximo,
que a un promedio de 25
km diarios supondrían unos
111 días de marcha. Añadiendo
unos 10 días intermedios
de descanso llegaríamos
a los cuatro meses. ¿Es
sensato pensar en animar
a peregrinos del tercer
milenio en que estamos entrando
a realizar esta proeza?
El esfuerzo físico sería
importante, pero no impensable.
Cabría además imaginar fórmulas
más accesibles: peregrinación
en bicicleta, o fragmentación
del itinerario en dos o
tres partes que se harían
en años sucesivos en estaciones
propicias (primavera u otoño).
Si se lograse una cierta
infraestructura de apoyo
(señalización de caminos
rurales con escaso o nulo
tráfico rodado, albergues,
puntos de información y
auxilio a los caminantes,
campaña de promoción difundiendo
reproducciones de los vasos
en su tamaño original o
en forma de columnas emplazadas
en las ciudades del recorrido,
etc.), ¿qué faltaría para
dar vida a la ruta propuesta?
Faltaría la motivación.
Imposible poner en marcha
un proyecto de esta magnitud
sin una motivación fuerte.
Ahí le duele. No podemos
eludir la pregunta: ¿Tiene
Roma para el ciudadano de
nuestros días, incluso para
el cristiano de nuestros
días, fuerza suficiente
de atracción para motivar
una caminata de cuatro meses?
Ciertamente, Roma recibe
innumerables peregrinos
y turistas. Sin duda muchos,
muchísimos, de los que allí
acuden lo hacen movidos
por un tipo de religiosidad
que podemos llamar tradicional.
A otros les atrae la significación
cultural e histórica de
la urbe, y es de suponer
que otros desean encontrar
en ella simplemente las
oportunidades de diversión
que ofrece toda gran metrópoli.
No es probable que ninguno
de estos tipos de visitantes
encuentre sugerente el dilatado
acercamiento a pie a la
ciudad eterna.
Pero en la España de hoy,
en la Europa de hoy –y seguramente
más lejos–, estoy seguro
de que existen hombres y
mujeres que, incluso sin
reconocerse cristianos,
son sensibles a los valores
culturales y religiosos
que, precisamente por eso,
abrigan respecto a Roma
complejos sentimientos de
amor y aversión (no quiero
decir odio), de atracción
y rechazo, de fidelidad
y rebeldía. A ellos quisiera
dirigirme. Son –somos– los
que habiendo sido educados
en la ortodoxia católica
y sin desear una ruptura
abierta con la que sigue
siendo nuestra iglesia,
no podemos comulgar ya con
ciertas ruedas de molino.
Son –somos– los que habíamos
vibrado ilusionadamente
ante la irrupción del viento
del Espíritu en el Concilio
Vaticano II, y nos sentimos
defraudados ahora por la
involución dogmática, disciplinaria,
intelectual y ética de la
jerarquía eclesiástica.
Son –somos– los que, aun
reconociendo y admirando
en el papa polaco rasgos
de valentía e impulsos de
modernidad, lamentamos que,
emulando al Gran Inquisidor
de la famosa parábola de
Dostoyevsky, se empeñe en
suplantar nuestra conciencia
de cristianos adultos.
No teman ustedes que me
embarque ahora en teologías.
No es este el lugar, de
acuerdo. Sólo he querido
preparar un colofón en el
que, como dije al principio,
no tendré reparo en amalgamar
la arqueología con las inquietudes
espirituales de los ciudadanos
de nuestro tiempo. Esta
capacidad de amalgama, sazonada
con cierto humor, es a mi
juicio una de las características
del espíritu humanista que
trato de cultivar.
He aquí pues mi colofón:
ME GUSTARÍA QUE ALGUIEN,
PERSONA O GRUPO, PEREGRINARA
DE CÁDIZ A ROMA POR LA HISTÓRICA
RUTA BIMILENARIA PARA LLEVAR
AL PAPA DE ROMA LA PETICIÓN
DE QUE, HABLANDO EX CÁTEDRA
Y CON TODA SOLEMNIDAD, DEFINIERA
EL DOGMA DE QUE EL PAPA
ES FALIBLE.
Les dejo a ustedes barruntar
las insondables perspectivas
que tal declaración abriría
en la vida de la Iglesia
y de las iglesias, en el
movimiento ecuménico, en
las relaciones entre ciencia
y fe, entre religión y secularidad,
y no menos en las vidas
íntimas de no pocas personas
hoy atormentadas por mandamientos
humanos que sus conciencias
se resisten a admitir.
Gonzalo Arias
Director de El Miliario
Extravagante
Los Rosales, 20
29380 Cortes de la Frontera
(Málaga)
Tfno. 95 215 44 99 Fax 95
215 44 73
Correo-e: gzlarias@jet.es
Bibliografía
ALMENDRAL, José María, 1986.
Jaén desde sus obras públicas.
Colegio de Ing. de Caminos,
Madrid.
ARASA, Ferrán, y ROSSELLÓ,
Vicenç M., 1995. Les vies
romanes del territori valencià.
Generalitat Valenciana.
ARIAS BONET, Gonzalo, 1987.
Repertorio de caminos de
la Hispania romana. Ed.
del autor.
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1997. Voies romaines du
Rhône à l’Èbre: via Domitia
et via Augusta. Éditions
de la Maison des Sciences
de l’Homme, París.
CORZO SÁNCHEZ, Ramón, y
TOSCANO SAN GIL, Margarita,
1992a. Las vías romanas
de Andalucía. Junta de Andalucía,
Sevilla.
CORZO SÁNCHEZ, Ramón, y
TOSCANO SAN GIL, Margarita,
1992b. “Hispalis y la Vía
Augusta”, separata del Boletín
de Bellas Artes 2ª época,
núm. XX, Sevilla.
El Miliario Extravagante.
Se cita con la abreviatura
ME, seguida de cifras que
indican el número y la página.
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1995. Vías y defensas andalusíes
en la Mancha Oriental. Institut
de Cultura Juan Gil-Albert,
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JIMÉNEZ COBO, Martín, 2000.
Jaén romano. CajaSur Publicaciones,
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MELCHOR GIL, Enrique, 1995.
Vías romanas de la provincia
de Córdoba. CajaSur Publicaciones,
Córdoba.
PALLÍ AGUILERA, Federico,
1985. La Vía Augusta en
Cataluña. Universidad Autónoma
de Barcelona.
RADKE, Gerhard, 1981. Viae
publicae romanae. Capelli
Editore, Bologna. (Trad.
italiana del original alemán
publicado con el mismo título
como artículo de la Pauly’s
Realencyclopädie der classischen
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RAMBAUD, Fernando. “Portus
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38, págs. 75-88. Verlag
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(Obra escrita en 1903-1904).
Caja de Ahorros de Córdoba.
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1973. Itineraria Hispana.
Fuentes antiguas para el
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Universidades de Valladolid
y de Granada.
SANJUÁN Y MORENO, Mariano,
1909. Santisteban del Puerto
y su comarca. Madrid.
SILLIÈRES, Pierre, 1990.
Les voies de communication
de l’Hispanie méridionale.
Diffusion de Boccard, París.
Vías romanas del Sureste.
Actas del symposium celebrado
en Murcia del 23 al 24 de
Octubre de 1986. 1988. Universidad
de Murcia y Consejería de
Cultura, Murcia.
|
|
|
Apéndice:
Transcripción del
texto de los Vasos
Apolinares
y rutas equivalentes
en el Itinerario de
Antonino
|
|
|
|
|
Vaso 1
ITINERARIVM A
GADES ROMAM
|
Vaso 2
AB GADES VSQUE
ROMA ITINERARE
|
Vaso 3
ITINERARE·A·GADES·
VSQ·ROMA
|
Vaso 4
AGADIBVS ROMA
|
It. DeAntonino
|
|
|
|
|
ADPORTVM
|
XXIIII
|
HASTAM
|
XVI
|
VGIAM
|
XXVII
|
ORIPPVM
|
XXIIII
|
HISPALIM
|
VIIII
|
|
|
CARMONEM
|
XXII
|
OBVCLAM
|
XX
|
ASTIGIM
|
XV
|
ADARAS
|
XII
|
CORDVBAM
|
XXIII
|
|
|
AD `X
|
X
|
EPORAM
|
XVII
|
VCIESEM
|
XVII
|
ADNOVLAS
|
XIII
|
CASTVLONEM
|
XIX
|
|
|
ADMORVM
|
XXIIII
|
II SOLARIA
|
XIX
|
MARIANA
|
XX
|
MENTESAM
|
XX
|
LIBISOSAM
|
XXIIII
|
PARIETINIS
|
XXII
|
SALTIGIM
|
XVI
|
ADPALEM
|
XXXII
|
ADARAS
|
XXII
|
|
|
SAETABIM
|
XXVIII
|
SVCRONEM
|
XVI
|
VALENTIAM
|
XX
|
SAGYNTVM
|
XVI
|
|
|
ADNOVLAS
|
XXIIII
|
ILDVM
|
XXII
|
INTIBILIM
|
XXIIII
|
DERTOSAM
|
XXVII
|
|
|
SVBSALTVM
|
XXXVII
|
TARRACONEM
|
XXV
|
|
|
PALFVRIANAM
|
XVI
|
ANTISTIANAM
|
XIII
|
ADFINES
|
XVII
|
ARRAGONEM
|
XX
|
SEMPRONIANA
|
VIIII
|
|
|
SETERRAS
|
XXIIII
|
AQVISVOCONTIS
|
XV
|
GERVNDAM
|
XII
|
CILNIANAM
|
XII
|
IVNCARIAM
|
XV
|
INPYRAENEVM
|
XVI
|
|
|
RVSCINONEM
|
XXV
|
COMBVSTA
|
VI
|
|
|
NARBONEM
|
XXXII
|
|
|
BAETERRAS
|
XVI
|
CESSERONEM
|
XIII
|
|
|
FORVMDOMITI
|
XVIII
|
|
|
|
|
|
ADPORTVM
|
XXIIII
|
HASTA
|
XVI
|
VGIA
|
XXVII
|
ORIPPO
|
XXIIII
|
HISPALIM
|
IX
|
|
|
CARMONE
|
XXII
|
OBVCLA
|
XX
|
ASTIGI
|
XV
|
ADARAS
|
XII
|
CORDVBA
|
XXIII
|
|
|
ADDECVMO
|
X
|
ADLVCOS
|
XVIII
|
VCIESE
|
XVIII
|
ADNOVLAS
|
XIII
|
|
|
ADARAS
|
XIX
|
ADMORVM
|
XVIIII
|
ADSOLARIA
|
XVIIII
|
MARIANA
|
XX
|
MENTESA
|
XX
|
LIBISOSA
|
XXVIII
|
PARIETINIS
|
XXII
|
SALTIGI
|
XVI
|
ADPALEN
|
XXXII
|
ADARAS
|
XXII
|
|
|
SAETABI
|
XXVIII
|
SVCRONE
|
XV
|
VAEENTIA
|
XX
|
SAGYNTO
|
XVI
|
|
|
ADNOVLAS
|
XXIIII
|
ILDVM
|
XXII
|
INTIBILI
|
XXIIII
|
DERTOSA
|
XXVII
|
|
|
SVBSALTV
|
XXXVII
|
TARRACONE
|
XXI
|
|
|
PALFVRIANA
|
XVI
|
ANTISTIANA
|
XVI
|
ADFINES
|
XVII
|
ARRAGONE
|
XX
|
|
|
PRAETORIO
|
XVII
|
SITERAS
|
XV
|
AQVISVOCONI
|
XV
|
GERVNDA
|
XII
|
CILNIANA
|
XI
|
IVNCARIA
|
XV
|
INPYRENEO
|
XVI
|
|
|
RVSCINNE
|
XXV
|
COMBVSTA
|
VI
|
|
|
NARBONE
|
XXXII
|
|
|
BAETERRAS
|
XVI
|
CESSERONE
|
XII
|
|
|
FORODOMITI
|
XVIII
|
|
|
|
|
|
ADPORTVM
|
XXIIII
|
HASTA
|
XVI
|
VGIA
|
XXVII
|
ORIPPO
|
XXIIII
|
HISPALIM
|
VIIII
|
|
|
CARMONE
|
XXII
|
OBVCLA
|
XX
|
ASTIGI
|
XV
|
ADARAS
|
XII
|
CORDVBA
|
XXIII
|
|
|
AD X
|
X
|
ADLVCOS
|
XVIII
|
VCIESE
|
XVIII
|
ADNOVLAS
|
XIII
|
CASTVLONE
|
XIX
|
|
|
ADMORVM
|
XXIIII
|
II SOLARIA
|
XIX
|
MARIANA
|
XX
|
MENTESA
|
XX
|
LIBISOSA
|
XXIIII
|
PARIETINIS
|
XXII
|
SALTIGI
|
XVI
|
ADPALE
|
XXXII
|
|
|
ATTVRRES
|
XXV
|
SAETABI
|
XXV
|
SVCRONE
|
XVI
|
VALENTIA
|
XX
|
SAGVNTO
|
XVI
|
SEBELACI
|
XXII
|
|
|
ILDVM
|
XXIIII
|
INTILIBI
|
XXIIII
|
DERTOSA
|
XXVII
|
TRIACAPITA
|
XVII
|
SVBSALTV
|
XX
|
TARRACONE
|
XXV
|
|
|
PALFVRIANA
|
XVI
|
ANTISTIANA
|
XIII
|
ADFINES
|
XVII
|
ARRAGONE
|
XX
|
|
|
PRAETORIO
|
XVII
|
SAETERRAS
|
XV
|
AQVISVOCONIS
|
XV
|
GERVNDA
|
XII
|
CINNIANA
|
XII
|
IVNCARIA
|
XV
|
INPYRENAEO
|
XVI
|
|
|
RVSCINONE
|
XXV
|
COMBVTA
|
VI
|
|
|
NARBONE
|
XXXIIII
|
|
|
BAETERRA
|
XVI
|
CESSERONE
|
XIII
|
|
|
FORODOMITI
|
XVIII
|
|
|
|
|
|
ADPORTV
|
XXIIII
|
HASTA
|
XVI
|
VGIAE
|
XXVII
|
ORIPPO
|
XXIIII
|
HISPALI
|
VIIII
|
ABHISPALICORDYBAE
|
|
CARMONE
|
XXII
|
OBVCLAE
|
XX
|
ASTIGI
|
XV
|
|
|
CORDVBAE
|
XXXV
|
ABCORDVBATARRACONE
|
|
ADDECVMVM
|
X
|
EPORA
|
XVIII
|
VCIENSE
|
XVIII
|
ADNOVOLAS
|
XIII
|
|
|
ADARAS
|
XXIIII
|
ADMORVM
|
XVIIII
|
ADDVOSOLARIA
|
XVIIII
|
MARIANA
|
XX
|
MENTESA
|
XX
|
LIBISOSA
|
XXIIII
|
PARIETINIS
|
XXII
|
SALTIGI
|
XVI
|
ADPALAE
|
XXXII
|
|
|
TVRRES SAETAB
|
XXV
|
SAETABI
|
XXV
|
SVCRONE
|
XVI
|
VALENTIA
|
XX
|
SAGVNTO
|
XVI
|
|
|
ADNOVA
|
XXIIII
|
ILDV
|
XXII
|
INTIBILI
|
XXIIII
|
DERTOSA
|
XXVII
|
|
|
SVBSALTV
|
XXXVII
|
TARRACONE
|
XXV
|
ATARRACONENARBONE
|
|
PALFVRIANA
|
XVI
|
ANTESTIANA
|
XIII
|
ADFINES
|
XVII
|
ABRAGONE
|
XX
|
|
|
ADPRAETORIVM
|
XVII
|
BAETERRAS
|
XVI
|
AQVASVOCONIAS
|
XV
|
GERVNDA
|
XII
|
CINNIANA
|
X
|
IVNCARIA
|
XII
|
SVMMOPYRENAE
|
|
|
|
RVSCINONE
|
XXV
|
ADCOMMVSTA
|
VI
|
|
|
NARBONE
|
XXXIIII
|
ANARBONETAVRINOS
|
|
BAETERRAS
|
XVI
|
CESSIRONE
|
XII
|
FRONTIANA
|
X
|
FORODOMITI
|
VIII
|
|
A7 – a Gadis Corduba
|
Ad Pontem
|
XII
|
Portu Gaditano
|
XIIII
|
Hasta
|
XVI
|
Ugia
|
XXVII
|
Orippo
|
XXIIII
|
Hispali
|
VIIII
|
A8 y A10:
|
|
Carmone
|
XXII
|
Obucula
|
XX
|
Astigi
|
XX
|
Ad Aras
|
XII
|
Corduba
|
XXIIII
|
|
|
A4:
|
|
Epora
|
XXVIII
|
Uciense
|
XVIII
|
|
|
Castulone
|
XXXII
|
|
|
|
|
|
|
|
|
A31:
|
|
Libisosia
|
|
Parietinis
|
XXII
|
Saltici
|
XVI
|
|
|
A2:
|
|
Ad Turres
|
|
Ad Statuas
|
VIIII
|
Sucronem
|
XXXII
|
Valentia
|
XX
|
Saguntum
|
XVI
|
Sebelaci
|
XXII
|
|
|
Ildum
|
XXIIII
|
Intibili
|
XXIIII
|
Dertosa
|
XXVII
|
Traia Capita
|
XVII
|
Oleastrum
|
XXIIII
|
Terracone
|
XXI
|
|
|
Palfuriana
|
XVII
|
Antistiana
|
XIII
|
Fines
|
XVII
|
Barcenone
|
XX
|
|
|
Praetorio
|
XVII
|
Seterras
|
XV
|
Aquis Voconis
|
XV
|
|
|
Cinniana
|
XXIIII
|
Iuncaria
|
XV
|
Summo Pyreneo
|
XVI
|
Ad Centuriones
|
V
|
Ruscione
|
XX
|
Combusta
|
VI
|
Ad Vicensimum
|
XIIII
|
Narbone
|
XX
|
|
|
Beterris
|
XII
|
Cesserone
|
XII
|
|
|
Foro Domiti
|
XVIII
|
|
|
NOTA:
Se presenta en este cuadro
la ruta en su parte hispánica
y la Vía Domicia hasta Foro
Domiti, lo que equivale
a casi dos columnas de las
cuatro que tiene el texto
de los vasos. En cursiva,
las principales cifras discrepantes,
aunque no por ello necesariamente
erróneas.
|
|
|
|
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|