LOS MIÉRCOLES Y CARNAVALES 2010

  
Miércoles 2010

A buscar el tesoro.

      Salir a buscar miércoles el día de la ceniza en Chinchilla es una experiencia que tiene algo de búsqueda del tesoro. Hay varias opciones. Puede uno seguir a la charanga que va haciendo el recorrido en medio de un jolgorio festivo. Pero también puede optar por tomar un mapa e ir localizando una a una las parejas, que aguardan en un soportal o bien visibles en el lugar más transitado de una plaza. Se les llama parejas porque la tradición más genuina consistía en colocar dos monigotes en torno a una mesita con una pequeña invitación y algún comentario chusco, casi siempre rimado. Al reimplantarse, hace ya varios lustros, también se ha renovado la costumbre y muchas veces los miércoles forman grupos, como el que este año coronará la plaza de la Mancha, reproduciendo una corrida de toros.

 

 




     El talante ingenuo y pacífico que impera entre los organizadores les ha llevado a indultar al toro y a darles la palabra a él y al caballo. Encontrará el visitante, a poco que busque, otras parejas que han venido a la corrida. Pero también reproducción de costumbres que se debaten contra el olvido, como unas morcilleras preparando embutido con el arte y la lebrilla correspondientes. Encontrará a unos abuelos cocinando gazpachos, a unos niños jugando a la rueda del alpargate y varios vecinos tratando de subir al palo del jabón, tradiciones de antaño que se mezclan con escenas de rabiosa actualidad inspiradas por la televisión. A pesar de su sencillez, los miércoles resumen el cariño de quienes los han plantado, que suelen estar cerca, al acecho de las expresiones de quienes contemplan su modesta obra, lo que constituye su satisfacción más íntima, el único premio que merece la pena. Este día la ciudad ofrece de una manera distinta sus rincones medievales, sus calles que se empinan y se retuercen, sus adarves, sus postigos ya muy camuflados, sus joyas más secretas que se pierden en medio de la rutina, como si desaparecieran. Es al salir a buscar los miércoles, cuando los ojos siguen un recorrido diferente al habitual y encuentran las parejas, pero también redescubren el sabor medieval que estaba ahí, a disposición de los amantes del pasado, de los amigos de las tradiciones y de quienes solo buscan romper con la rutina. Eso sí, que nadie olvide que mañana se acababa el carnaval y el pueblo se hundía en la penumbrosa cuaresma.
        Arturo Tendero

 

Tríptico 2010:
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Presentacion de Los Miércoles 2010


   
Así se vivieron